8.4.10

Las partidas



Se que escribo poco pero estos días ando con examenes,a pesar de los años de experiencia laboral y de trabajo, uno tiene que estar continuamente formandose para no quedarse obsoleto y especialmente ahora con los tiempos que corren y con lo fuerte que pisa la juventud que viene detrás.
Mis pequeños han vuelto a la rutina, al cole y a las actividades extraescolares.Lo que más nos cuesta es acostumbrarlos de nuevo a meterse en la cama pronto, tanta fiesta los pone nerviosos.
Lo que si echamos mucho de menos son a los abuelos que también se fueron, cada vez que vienen de visita para nosotros es una gran liberación, disponemos hasta tiempo de ocio.
Mis padres siguen siendo padres a todas horas, el oficio no lo dejan, me han mimando, me ayudaron con todas las tareas de casa y han cuidado de sus nietos como solo los abuelos pueden hacerlo. Me da rabia que se vayan porque con los niños lo pasan genial. Cuando el martes los dejamos en el tren, mi pequeño polvorón le gritaba "Te quiero abuela, vuelve pronto" y a mi madre se le caia la baba.
También se han ido a Madrid los tios y las primas. Mientras estuvieron, mis peques no echaron de menos ni a los amiguitos del colegio ni a nadie. Lo de mi hija por su prima pequeña no es amor, es locura, el otro día nos decía que "se quiere ir a vivir a Madrid, pero que no nos preouparamos que un día volverá".
La verdad, es que hoy estoy un poco cansada para seguir escribiendo así que os cuelgo unas cuentas fotos y el fin de semana os escribo para contaros como va nuestro proyecto.

4 comentarios:

Marina dijo...

Como siempre, tus hijos están divinos!
Me encantó la locura de tu hija x su prima, jeje.
Muchos besos!

Graciela dijo...

jajaja me matas Ana con los comentarios de la Princesa!

Qué suerte tener unos padres como los tuyos y los niños semejantes abuelos!

Hay que estudiar y seguir estudiando así es-

Muchos besitos a las preciosuras del hogar :)

NOELIA dijo...

Ay! los abuelos, ¡qué sería de nosotros sin ellos!

La Sonrisa de Arturo dijo...

Qué haría Arturo sin sus abuelos...
!y nosotros!