

Uf! Me da cierto bajón pensar en el final del verano y en comenzar el ritmo loco del invierno. Se acaban los días de sol, la jornada laboral hasta las 15.00 horas, el tener tiempo para los niños, la ropa de colores....
Estamos sumergidos en todo lo relacionado con la vuelta al colegio, marcando la ropa, haciendo arreglos, revisando que no falte nada, y sinceramente: ME GUSTARIA TENER UN MES MÁS DE VERANO.
Pero lo peor está por llegar, no se como lograr que mi hija se acueste temprano, todos los días antes de irse a la cama, mil llantos. He llegado a odiar los cuentos infantiles por el pánico atroz que mi pequeño polvorón le tiene al lobo. Le hemos explicado que los lobos no viven en la ciudad, que son buenos, salvo el de caperucita y los tres cerditos, que es el mismo. Navegando por youtube encontramos un video que demostraba que lobo malo solo hay uno y que realmente los tres cerditos son vecinos de la abuelita ( http://www.youtube.com/watch?v=3kNzTb2WdvE&feature=search ), igual que las personas son buenas casi siempre pero alguna mala hay, como la madrasta de Cenicienta.
A pesar de insistirle que los animales son buenos, ella sigue teniendo miedo cuando la convencemos sobre el lobo comenzamos con las abejas. Está claro que vamos a necesitar asamblea familiar y hacer un proyecto para resolver este conflicto y conseguir disipar de una vez para siempre sus terrores nocturnos. Ayer les conte que yo tenía un secreto para luchar contra las cosas que nos asustan, algo que me contó mi madre. Les conté que cuando la gente se quiere mucho y se abrazaba fuerte con el poder de su cariño se creaba un escudo y nada malo podía pasar. Enseguida se dio cuenta de que era un "escudo invisible", pero tuvimos un pequeño problema de los achuchones que le daba a Ander, al probre le costaba respirar. La pena es que seguramente el escudo invisible nos durará poco y seguirá sin dormirse.
Esta semana seguimos con el campamento, mi niña está cansada y no quiere ir, "quiero estar contigo" me dice, pero el problema real es que necesita descanso.
Ander es todo lo contrario, antes de llegar al gimnasio hay que pasar por un tunel, nada más salir comienza a aplaudir y a gritar: "bien" "bien".
Mi niño tiene el tema horarios bastante más dominado y como le encanta dormir, en cuanto esta cansado se acuesta.
Por lo demás, contaros que los niños han crecido mucho, a Ander todos los pantalones le quedan al más puro estilo de pescador, mi pequeño polvorón no tiene problemas porque este año se llevan las minifaldas.Para comprar ropa tendremos que esperar a reponernos de los gastos de inicio del colegio, que menuda pasta entre libros y uniformes y eso que reciclamos bastante de un año para otro.
Otra cosa que me ha llamado la atención esta semana es como Ander comienza a seguir las reglas de los juegos, le gusta ya no tiene esa tozudez de que todo el mundo haga lo que él quiere y de ser el que se queda con todos los juguetes. Por cierto, jugando al escondite inglés no pasa ni una. Mi trabajo me costó, a veces me daba la sensación de que a la única persona que le parecia realmente importante que siguiera las reglas de juego era a mi, de mil expertos que te hablan de cómo educar a tu hijo, nadie hacia hincapié en el juego como proceso de socialización, todo el mundo habla de aprender jugando, pero no es exactamente lo mismo, realmente se explota poco el aprendizaje social, la imitación entre iguales.
Mañana es un día especial para nosotros, organizamos una fiesta familiar en casa del tio Luis y os colgaré un post con todos los detalles.
Quiero aprovechar la ocasión antes de terminar, para felicitar a Paula la mamá de Meseret que está de cumple (http://paulaymeseret.blogspot.com/).
Os cuelgo algunas fotos de estos días, la foto de Ander sentado en el sillón es autoría de Clara, una de las amigas de mi hija, que con cinco años ya muestra sus dotes en el arte de la fotografía.


